Luego de haber obtenido la autorización de los guardaparques, sólo resta caminar por las sendas. Otro camino es por el lado boliviano.
Para ello hay que cruzar al otro país por el puente internacional sobre el río Bermejo, y continuar la ruta boliviana hasta a la altura del pueblo La Mamora, donde hay volver a vadear el río para reingresar a territorio argentino. Ya en Argentina, aunque la geografía sea la misma, hay que seguir el camino que, pasando por El Candado, lleva a Los Toldos, localidad salteña donde se encuentra el guardaparque a cargo.
|
 |
Desde allí se puede seguir hasta Lipeo y Baritú (caseríos dispersos donde viven escasas familias) sólo a pie, a lomo de mula o a caballo. Un detalle: es imperdible " la roldana", una especie de cobertizo aéreo que cruza el abismo sobre el Bermejo colgado de un cable arrastrado manualmente. Huelga decirlo: excepto la amabilidad de la gente de la zona, no hay ningún tipo de servicios para los escasos visitantes.
Pero quien se atreve a recorrer Baritú, y se encuentra preparado para ello, asumiendo los riesgos que implica, conocerá una dimensión de Salta que es única en el mundo. Y será única en el recuerdo.
|