| Es curioso pero esta parte ha cambiado poco a pesar que la foto se ve muy diferente. Sobre la vereda se ven más mesas y esa tienda ya no existe. Es un lugar muy querido del centro de la ciudad. Por ahí don Gustavo Leguizamón se sentó a tomar un vinito después de dar clases en el colegio Nacional y a comerse unas empanaditas del "Farito" que aun las sirve riquísimas. |
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Otro notable habitué de la zona fue don Raúl Aráoz Anzoátegui. Durante los ochentas, los sábados a la mañana, sirvió para seguir "haciendo la pasadita" o sea presumiendo. De lunes a viernes la caminaron miles de jubilados y pensionados que hacían la cola en la retoba hasta llegar casi al cabildo. Hoy ya no se frecuenta como antes. |